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Osho, Enemigo Público Número Uno




Por Félix Sofía


Un hombre que llamase a todas las cosas por su verdadero nombre, difícilmente podría andar por la calle sin que le machacasen como enemigo público declarado. 
Lord Halifax


El Show de Osho

Chandra Mohan Jain, más conocido como Osho, fue el primer monologuista indio, el Lenny Bruce de las décadas de los ’70 y los ’80. Pero de los realmente graciosos, no como los de la Paramount Comedy.

La prensa y sus fanáticos detractores le acusaron y aún le acusan de creerse la reencarnación de Buda. Él se llamaba a sí mismo Zorba el Buda. “Los budistas se han enfadado. El embajador de Sri Lanka en Estados Unidos me escribió una carta diciendo: a la gente de mi país no le va a sentar bien. Por favor, no utilices el nombre de Buda junto al de Zorba. Le contesté: No nos referimos a su Buda; el nombre de su Buda era Gautama Siddhartha. Buda no es el nombre de nadie, es una cualidad que significa ‘El Despierto’. Puede ser utilizado por cualquiera que esté despierto. El objetivo de mi trabajo es hacer un puente entre Zorba y Buda. Zorba [el Griego] representa la vida materialista con todos sus lujos, de ahí este reloj de diamantes y mis Rolls Royce”. Mientras que Buda representa el trabajo y la búsqueda interior, el temet nosce griego.

No es el objetivo de este artículo defender a nadie. Osho era capaz de defenderse él solo en vida. Pero ahora que no es más que un puñado de cenizas, vamos a analizar las historias que la propaganda oficial a través de los medios de comunicación nos ha contado.


“La prensa diaria es el principio maligno del mundo moderno, y el tiempo no hará sino poner en manifiesto este hecho con una claridad progresiva”
Kirkegaard


La mayoría de los contenidos sobre Osho en castellano no se encuentran ni en televisión ni en los periódicos, sino en Internet, donde actualmente existe una auténtica guerra abierta sobre éste y otros temas.

Dicha guerra tiene lugar entre grupos de magufos (autoproclamados “despiertos”) contra grupos de cienzufos (autoproclamados “mentes racionales”). A menudo ambos bandos están financiados por los mismos think tanks. La estrategia es sencilla: crear un torrente de webs, blogs y foros de contenido “científico” así como otros tantos de contenido “esotérico”, aparentemente rivales, con guerras abiertas simuladas que atrapan al lector desprevenido en una lucha ficticia; entre cientos de comentarios falsos, desinformación, intoxicación y multinicks que se responden e insultan entre sí, y con los que el lector tenderá a estar de acuerdo o en contra, sin saber que muchos de ellos están escritos por las mismas manos.

A este método de trabajo tan poco honesto se le llama mantener viva una comunidad (a cargo de los tan de moda Community Managers). Las referidas “mentes racionales” no dejan de ser mercenarios de Internet en nómina de siniestros grupos frecuentemente autodenominados filantrópicos, mientras que los “despiertos” no dejan de ser tontos útiles, muchas veces Evangelistas y Testigos de Jehová.

Pues bien, casi todo el contenido sobre Osho presente en Internet, a excepción del publicado por Osho marca registrada –de lo que hablaremos más adelante–, proviene de las mismas fuentes periodísticas y gubernamentales. Éstos artículos (en adelante, refritos) se centran en los sucesos, reales o no, que se dieron en torno a Osho y su comuna norteamericana. Por lo demás, carecen de rigor y profundidad, plasmando una mediocridad digna del peor periodista.

Osho, nacido en la India en 1931 como Chandra Mohan Jain, estudió filosofía e impartió clase en la universidad de Jabalpur durante ocho años. Se hizo conocido debido a las polémicas conferencias que impartía en la universidad, tratando temas como el sexo y la miseria moral de aquellos que se mortificaban en pos de una salvación futura, y acabó atrayendo la atención de occidentales adinerados que viajaban a la India por negocios o placer.

Poco después comenzaría a impartir clases de meditación, dimitiendo de su puesto como profesor universitario en 1966. Tras la conferencia Del Sexo a la Supraconsciencia, la prensa lo apodó como “El Gurú del Sexo”.

Tras el éxito de las clases de meditación en el monasterio o ashram de Pune, los cada vez más numerosos alumnos buscaron lugares más amplios. Junto a ellos vino de la mano un creciente descontento entre los habitantes de Pune. Osho dejó de dar conferencias durante unos años, decidiendo aislarse del mundo, dedicado plenamente a la meditación.

En Junio de 1981 Osho viaja a Estados Unidos, convencido por Sheela, su secretaria. El acaudalado marido de ésta había adquirido en Antelope, Oregón, un árido rancho de 260 Kilómetros cuadrados por casi seis millones de dólares. Cuando Osho se traslada a Rancho Rajneesh en Agosto de ese año, guarda silencio durante cuatro años, manteniendo contacto diario sólo con unas pocas personas. La comuna de Oregón, conocida como Rancho Rajneesh, sería la protagonista de los sucesos más controvertidos.

Es necesario recordar que el rancho de Oregón se estableció en plena Guerra Fría, de modo que los escasos habitantes de Antelope pensarían: “¿Una comuna bolchevique en nuestro país? ¡Inaceptable!”. La propaganda basada en el miedo y el terror había calado muy profundo en las mentes de las gentes ignorantes. Algo similar ocurrió en 1969 en Woodstock, cuando los organizadores eligieron una granja de Bethel como lugar donde  se celebraría el concierto.


Hogar, Agridulce Hogar

El problema no es el discurso de un pirado al que llamaban Osho, el problema es la multitud, la masa. ¿O acaso creíais que el slogan de “el secreto está en la masa” era inocente publicidad? No. La masa se agarra a un clavo ardiendo, deforma un discurso según su visión y lo pregona. La masa sólo quiere muletas emocionales, aspirinas metafísicas. “A mí me funciona Osho. Pues a mí me funciona la Gestalt o Fromm” dicen algunos.

Todos los refritos en castellano, como ya hemos dicho procedentes de la propaganda del gobierno estadounidense, mencionan como única referencia bibliográfica el informe de 1983 de un visitante de la comuna de Rajneesh, el sociólogo Lewis F. Carter, donde aseguraba que en la comuna existía el autoritarismo y la búsqueda del "control total" propias de las sectas.

Éste experto debería conocer el trabajo de sus colegas, concretamente el de otro sociólogo, Gustave Le Bon, en cuya obra “La Psicología de las Masas” (1) señala que existe una relación directamente proporcional entre la existencia de una masa –aunque la agrupación de tales individuos persiga fines inocuos– y la deshumanización progresiva de los mismos. Por tanto, esa “búsqueda del control total” se podría aplicar a todas las sociedades humanas, a todos los países, incluido el suyo, sus amados Estados Unidos.

También debería saber que Robert D. Hare (2) estima que en torno al 1% de la población es psicópata. Por tanto, teniendo en cuenta a los 15.000 sannyasin (o alumnos de meditación) de la comuna que procedían de distintas extracciones sociales y distintos países, se podría considerar que en torno a 150 personas podrían ser psicópatas en busca de poder. Como los hay en todas las sociedades, grupos, organizaciones, agencias de espionaje y, especialmente, gobiernos (3).


Tiene Derecho a Permanecer Muerto

“Líderes en bioterrorismo”. Como si del eslogan corporativo de una empresa se tratara, la comuna de Osho ha pasado a la historia por estar “a la vanguardia en cometer un atentado bioterrorista con salmonella en suelo norteamericano”.

El Fiscal General de Oregón, Dave Frohnmayer dijo: "Los Rajneeshees cometieron los crímenes más importantes en la historia de los Estados Unidos, el mayor incidente de matrimonios falsos, un esquema masivo de escuchas telefónicas y espionaje, y el mayor envenenamiento en masa".

¿Qué es un matrimonio falso? ¿No lo son acaso la mayoría? Un contrato que une legalmente a dos personas bien sea por dependencia emocional, presión social o interés económico (desgravaciones fiscales, por ejemplo). ¿Celebraba Osho estos matrimonios personalmente aún cuando él se oponía al matrimonio?

¿Esquema masivo de escuchas telefónicas y espionaje? ¿Hablamos de la NSA, tan en boga en 2013? –que por cierto, para las mentes preclaras, lo que aseguraban algunos “conspiranoicos” sobre un esquema masivo de espionaje de telecomunicaciones por parte de la NSA a nivel mundial, era un invento paranoico de aburridos, puesto que, según éstas mentes preclaras, la NSA sólo actuaba en el ámbito nacional y sujeta a orden judicial. Los recientes eventos de espionaje masivo en 2013 han dejado en ridículo a los inteligentísimos hombres respetables.

“Se considera (lo considera el gobierno de EE.UU., claro, y sus acólitos de la prensa) como el primer ataque bioterrorista con salmonella”. Cuidado con la ensaladilla, pues.

Podríamos hablar de los auténticos pioneros en la experimentación con fármacos y vacunas en países tercermundistas; de la experimentación del gobierno estadounidense con sus propios ciudadanos inoculando sífilis en los años ‘30, malaria y gas mostaza en los años ‘40, gas sarín y VX en los ‘60; del Síndrome del Golfo y de la Piridostigmina en los años ‘90. Podríamos hablar también de los envenenamientos con Ántrax enviado desde Fort Detrick a diversos senadores después del 11-S.

Ya en 1977 el Senado reveló que entre 1941 y 1969 se rociaron agentes biológicos sobre al menos 239 poblaciones de Estados Unidos por parte de su propio gobierno (4).

Es decir, que el primer ataque bioterrorista en suelo norteamericano lo llevó a cabo el propio gobierno. Alguna mente preclara dirá que tenían fines distintos, que unos estaban investigando por y para la ciencia y los otros, la “secta” de Osho, sólo querían influir en las elecciones. Hay un pequeño detalle, que en el primer caso hubieron muertos de por medio, mientras que en el segundo no.

Los aberrantes crímenes de Osho, según sus más fanáticos detractores, fueron: que disfrutaba del sexo, del dinero y de los Rolls Royce; que lo que decía ya lo habían dicho otros autores como Sócrates, Kant o Nietzsche; que sus libros no los escribió él; que sus seguidores vivían en condiciones poco menos que tercermundistas; que no era un fanático de ideas encorsetadas sino que iba evolucionando con el paso de los años; que tomó por asalto un pueblo o que era adicto al Valium y al Óxido Nitroso.

Todo esto, según lo que algunos exseguidores o exadeptos han escrito en libros varias décadas después. ¿Se da algún nombre en los refritos en castellano? Ninguno. ¿Se dan referencias documentales, bien escritas o audiovisuales? No. Ninguna. ¿Existen pruebas de los atroces crímenes de Osho? No. Ninguna. Tan sólo el viejo “fulano me dijo que mengano le contó que zutano había visto”.

Algunos famosos escritores de refritos vomitan falsedades como la de que Osho afirmaba que la “India no necesita alta tecnología” (lo veremos más adelante). Sin citas ni referencias. También escriben que en la cárcel “exigió” comida especial y un trono (verduras, fruta, una manta y almohada) y que huyó a la India (no huyó, sino que fue deportado cuando el fiscal hizo un trato con sus abogados: como no había pruebas contra él, debería aceptar dos delitos y bajo fianza de 400,000 dólares abandonar EE.UU. con la prohibición de volver durante los próximos cinco años).

Dicen que prometía “iluminación eterna”. Esta es otra falsedad puesto que él no prometía nada: “al estado de silencio absoluto podemos llamarlo iluminación. Yo no te prometo nada. No te prometo el reino de Dios ni te prometo la iluminación; no hago ninguna promesa. Mi única propuesta es vivir cada momento, iluminado o sin iluminar, ¿qué importa eso?” (5).

Más curiosa es esta otra acusación: la de ser una comuna de agricultura orgánica. Esto sólo puede significar que existan ciertas multinacionales interesadas en que se escriban este tipo de refritos y que los lectores asocien mentalmente agricultura orgánica con secta peligrosa.

No era hindú, como afirman los juntaletras, sino indio, es decir, nacido en la India, e hijo de padres jainistas. Muy pronto se rebeló contra esta religión y contra todas.

Estos cibermercenarios, demagogos de plató de TV, aseguran que “sus enseñanzas promulgaban la pobreza material como forma de elevación espiritual”. Esto también es falso. Hablando sobre el Capitalismo, Osho decía que éste “puede crear tanta riqueza que, con la ayuda de la ciencia y la tecnología científica, hace innecesaria la pobreza” y “mi opinión es que debemos difundir la idea de crear riqueza” (6).

Una de las mayores críticas que recibe Osho es la de ser materialista: “Los orientales están enfadados conmigo porque piensan que soy materialista. Y los occidentales –concretamente el materialista, el comunista–, están enfadados conmigo porque estoy trayendo la espiritualidad. Mi perspectiva es que el hombre es ambos. Esta existencia no está dividida entre materia y espíritu. Esta existencia es una unidad orgánica, igual que tu espíritu y tu cuerpo son una unidad orgánica. Tu espíritu no puede existir sin tu cuerpo, y tu cuerpo no puede vivir sin el espíritu. Estoy destruyendo toda la idea de la separación, de división entre materia y mente, entre el cuerpo y el alma, entre materialismo y espiritualismo” (7).


“El hecho de que cierta gente sea pobre o se la discrimine, no la dota necesariamente de cualidades especiales, de justicia, nobleza, caridad o compasión” 
Saul Alinsky

Es extraño, pero todos estos hombres de ciencia ponen el grito en el cielo especialmente por sus “extravagantes enseñanzas sobre el sexo abierto y sin complejos”. Y es que el legado judeocristiano es aún muy poderoso, aunque sean “adalides de la razón”.

La alegría de la secta

En el libro Posicionamiento: la Batalla por su Mente, Al Ries y Jack Trout (8) exponen los criterios para identificar a una secta:

  1. Mantener los compromisos
  2. No dan tregua para relajarse y reflexionar
  3. Técnicas para aumentar la tensión en la habitación o entorno
  4. Incertidumbre
  5. Uso de una jerga o neolengua
  6. Ni rastro de humor

Tras lo anteriormente escrito, queda claro que la comuna de Osho no se puede etiquetar como secta.

El propio Osho decía “No tienes por qué estar de acuerdo conmigo. Yo digo miles de cosas y me contradigo a cada momento. ¡Si empiezas a estar de acuerdo conmigo te volverás loco! Sólo podrías estar de acuerdo en unas cuantas cosas, pero no en todo. La contradicción es mi método. Rompo moldes, escandalizo y ofendo a la gente; ese es mi método, escandalizar las creencias de la gente” (9).

Una de las controversias principales durante la estancia de Osho en Estados Unidos fue que llegó a tener 93 Rolls Royce que le regalaban sus alumnos millonarios. Osho también es conocido por su humor en las conferencias, lo que también le ha valido decenas de críticas. El famoso escritor Tom Robbins llamó a este asunto “la mayor parodia del consumismo norteamericano jamás hecha”. Se puede decir lo mismo de muchos relojes de cuarzo que simulaban ser diamantes. Esta forma de llamar la atención no pasó ni mucho menos inadvertida: “Nadie me escuchaba en Estados Unidos antes de tener los Rolls Royce. Mientras sus bocas abiertas balbuceen, tal vez pueda poner algo de verdad en ellas”.

Diversos escritos se refieren al “ejército privado armado hasta los dientes” de la comuna. En efecto, la comuna tenía un cuerpo de policía, puesto que al superar los 5.000 habitantes las leyes así lo requerían. Un grupo de sannyasins se presentó voluntariamente al entrenamiento impartido por el propio Estado, con armas de fuego legales, que se pueden conseguir –oh, sorpresa– fácilmente en EE.UU., como todo el mundo sabe. Se dice que durante el entrenamiento se tomaron fotos y éstas fueron difundidas maliciosamente por la CIA entre los medios de comunicación alrededor del mundo.

En Internet no se pueden encontrar las mencionadas fotografías que, supuestamente, fueron exhibidas por una revista sueca a toda página para ilustrar un artículo contra Osho y cuyo pie de foto era “Gente armada”.

Pero sí que existen otras fotos mostrando a la fuerza policial –bastante siniestra, todo sea dicho–, alrededor de Osho. Una (Foto 1) pertenece al fotógrafo Joel Davis, donde aparece Osho flanqueado por dos guardias armados con metralletas Uzi.

La otra (Foto 2) muestra a Osho “conduciendo” un Rolls Royce entre la multitud, seguido por el que sería el sheriff de la comuna portando un fusil M16 –o uno de sus variantes– y por otras dos guardias probablemente armadas, aunque no se aprecia en la imagen.


 Sangrienta Enemistad

Ma Anand Sheela (nacida como Sheela Ambalal Patel) fue la secretaria de Osho, convenció a éste para crear la famosa comuna de Estados Unidos y muy pronto comenzaría a dejar ver un estilo fascista de dominación sobre todo el rancho, lo que le supondría varios altercados con el resto de alumnos.

Su sed de poder y su objetivo por eliminar físicamente al círculo personal de Osho, supuestamente por celos, la llevó a intentar matar al médico personal de éste, a conspirar contra el Fiscal General y a realizar escuchas en la comuna –incluida la habitación de Osho–. En 1985, Osho llegó a afirmar que Sheela había llegado a envenenar su leche. Ella y sus acólitos fueron condenados como autores intelectuales y materiales de la intoxicación con salmonella.

Todos estos crímenes cometidos por Sheela y sus secuaces fueron aireados por Osho, que invitó al FBI a investigarlos en la propia comuna –cosa que no hizo–. Esto permitió el arresto de Sheela y los compinches en Alemania. Si hubiera guardado silencio, nunca se hubieran conocido los crímenes. Sabríamos que el envenenamiento por salmonella en los restaurantes de The Dalles fue atribuido a una “manipulación inapropiada de la comida” por parte de las autoridades. Y ahora los medios se refieren a ello como “El único caso norteamericano de bioterrorismo”.

Cuando, en 1985, tras los escándalos, la prensa le preguntó a Osho que “si estaba tan iluminado, ¿cómo es que no sabía nada de los crímenes?”, éste respondió: “la iluminación significa que me conozco a mí mismo. No significa que sepa que en mi habitación hay micros”.

La pregunta podría ser otra: ¿Era Sheela una mente criminal que actuaba por cuenta propia, como las hay en todos los estamentos de la sociedad? ¿O era un agente infiltrado a las órdenes de todos-sabemos-quién? ¿Tal vez una mezcla de ambas cosas?

Radiactivo-Man

Las causas reales de la muerte de Osho se desconocen pero todos, tanto partidarios como detractores, se aventuran a elucubrar algunas teorías, más o menos acertadas. Los medios afines a la propaganda aseguran que pudo morir de SIDA o por una sobredosis de N2O, óxido nitroso, más conocido como gas de la risa. Los que no veían a Osho como una amenaza aseguran que fue envenenado con Talio por el gobierno.

Es bien conocido que las 17 agencias de espionaje norteamericanas estaban sobre la comuna, intentando destruirla. El cartel de carretera que anunciaba la proximidad de la comuna fue usado como diana de tiro por parte de los habitantes locales. Pusieron una bomba en el hotel que la comuna compró en Portland. Se dice que la CIA había contratado a un asesino para liquidar a Osho, documentado en los libros Passage to America de Max Brecher, The Way of the Heart de Judith Thompson y Rajneesh Garden de Dell Murphy.

Antelope era una aldea, porque no se puede considerar ni pueblo, incluso un cortijo, de cabañas de madera refugio de 46 rednecks (Según el censo de 2010. Según el censo el año 2000, las 59 personas que la habitaban entonces se encontraban por debajo del umbral de pobreza) (10).

Pero claro, una ciudad no puede estar fundada por un grupo de gente que quiera vivir al margen, no. Una ciudad sólo puede ser fundada por el típico mafioso especulador de turno (de los que tanto abundan en nuestro país) que cuenta con el parabién político, siempre y cuando éstos se lleven su “pequeña” comisión.

Sí, los habitantes de Antelope por fin respiraron aliviados cuando el Estado de Oregón desmanteló el rancho y lo cedió a la organización evangélica Young Life.

Como vemos, Osho era un personaje molesto al que había que eliminar. No existen pruebas de la adicción de Osho al óxido nitroso, ni de envenenamiento por su uso reiterado.

Ante el malestar creciente de Osho, su médico personal envió muestras de sangre, orina y pelo a laboratorios norteamericanos, ingleses, alemanes y japoneses. Aunque después de dos años, no hay veneno que se pueda detectar en el cuerpo, todos los síntomas indicaban que se había producido un envenenamiento. Los expertos europeos manejaron la hipótesis del Talio. En cambio, los expertos americanos manejaron la hipótesis de otro tipo de veneno conocido como heroína sintética, mil veces más peligrosa que la heroína común. Por otro lado, los expertos japoneses concluyeron que eran los mismos síntomas que los que presentaban personas expuestas a radiactividad.

En 1987, el sistema inmunitario de Osho se vio gravemente resentido y, ofreciendo conferencias alrededor del mundo para hablar de la verdadera cara del gobierno norteamericano, comentó su arresto bajo el cargo de residir de forma ilegal en el país:

“En Oklahoma mis sospechas se hicieron ciertas cuando aterrizamos en mitad de la noche en un silencioso aeropuerto y un Marshal me recogió. Conducía él y yo me sentaba detrás. El hombre que le cedía mi custodia le susurró al oído –y pude oírlo sin esfuerzo porque estaba justo detrás–: Este tío es mundialmente famoso y todos los medios están pendientes de él, así que no hagas nada directamente. Ten mucho cuidado.

El Marshal me dijo que no rellenara el formulario con mi nombre verdadero. Debería hacerlo bajo el de ‘David Washington’. Le dije: Me niego, porque no soy David Washington.

Yo estaba cansado y le dije: Lleguemos a un acuerdo. Tú rellenas el formulario, escribes el nombre que te dé la gana y yo lo firmo.

Lo rellenó bajo el nombre de David Washington y firmé con mi propia rúbrica en hindi.

La idea era que si escribía David Washington y firmaba como David Washington, podía ser asesinado, envenenado, me podían disparar y no habrían pruebas de que yo hubiera estado en la allí.

Me llevó a la celda y me dijo que cogiera uno de los colchones, totalmente sucio y lleno de cucarachas. Le dije: No estoy preso. Deberías mostrar un poco de humanidad. Y necesitaré una manta y una almohada.

Se negó: Ni manta ni almohada. Esto es todo lo que tienes. Y cerró la puerta de la pequeña y sucia cabina.

Más extraño fue que a las cinco de la mañana abrió la puerta y era un hombre completamente distinto. Yo no daba crédito porque me había traído un colchón nuevo, una manta y una almohada. En ninguna cárcel me había ofrecido el desayuno antes de las nueve en punto. Me dijo: Tienes que comer rápido, porque en cinco minutos nos vamos al aeropuerto. Pregunté: Entonces, ¿cuál es el objetivo del colchón, la manta y la almohada? No dijo nada y cerró la puerta. No era mucho desayuno: sólo dos rebanadas de pan mojado en una especie de salsa. No podía imaginar qué era aquello, sin sabor e inodoro.

Osho murió en la India en 1990 con 59 años.


Dejemos Hablar a los Muertos

A continuación se presenta una versión reducida de la experiencia de Osho en Estados Unidos, contada por él mismo:

“Estuve en Estados Unidos durante cinco años, luchando en los juzgados. Mi visa había caducado. La Guardia Nacional rodeó la comuna con ametralladoras, pero no se atrevieron a entrar. Nosotros sólo teníamos treinta armas semiautomáticas, fácilmente disponibles para cualquier ciudadano. Éstas pertenecían a la policía de la comuna, financiada por el gobierno norteamericano porque formaba parte de la fuerza policial norteamericana; de hecho los sannyasins fueron entrenados por ellos.

Habían estado años y años planeando cómo arrestarme, ¡y yo no tenía ni un cuchillo de papel, siquiera!

Le pidieron al FBI que me arrestara, incluso se lo pidieron al ejército. Todas las agencias se negaron a hacerlo por el simple hecho de que no tenían ningún motivo para detenerme. No podían decir que no tenía mi visa, a pesar de que había caducado, porque ya había solicitado su renovación, pero ellos no respondieron.

Convertimos el desierto en un jardín. Estuvo en venta durante cuarenta años y nadie quiso comprarlo. ¿Para qué comprar un desierto? Pero nuestra gente construyó casas, presas y creó pequeños ríos. Teníamos suficientes reservas de agua para subsistir durante cinco años en caso de que no lloviera. Habíamos plantado tantos árboles que no tardarían mucho en atraer a las nubes. Cultivamos la suficiente comida para toda la comuna. Cinco años más y la comuna hubiera sido totalmente independiente. Teníamos leche de nuestras propias vacas, gallinas para los huevos del desayuno, nuestros propios campos e invernaderos para frutas y verduras. Y todo esto ocurría mientras estábamos luchando con el gobierno en los juzgados.

Los políticos y los líderes religiosos trataban de forzar al Tribunal Supremo de Oregón para que me arrestara, me encarcelara o, al menos, que me deportara. Pero les fue difícil encontrar alguna razón legal, constitucional. Sólo para arrestarme, desperdiciaron cinco millones y medio de dólares investigándome.

Estoy desilusionado con Estados Unidos porque pensé que era un país nuevo, de tan sólo trescientos años, bien educado, boyante económicamente y una de las naciones más poderosas que ha existido jamás. Está en el mismo barco que los demás países, con una máscara de democracia. Pero conserva la misma actitud fascista. El Gobierno trataba de destruirnos, la Iglesia trataba de destruirnos y ambos unieron sus fuerzas.

El presidente Ronald Reagan es un cristiano fundamentalista. La cristiandad es una de las peores religiones del mundo y los cristianos fundamentalistas los peores cristianos entre las otras sectas cristianas. Es la secta más fanática. Tenían miedo porque toda la gente que se reunía en torno a mí eran cristianos y judíos. Nunca le he pedido a nadie que abandone su religión; no hay necesidad. Yo sólo explico cómo tu mente puede ser más silenciosa, más clara. Y automáticamente tus condicionamientos desaparecen. Y con esos condicionamientos tu religión y tu secta y tu dios y tu cielo e infierno, todos desaparecerán. Los [líderes] cristianos temían que cambiara a los [fieles] cristianos. Estaban presionando al gobierno, y éste temía que estuviera creando una especie de comunismo.

Gracias a un magistrado mormón, la comuna fue reconocida como ciudad. Durante dos años la ciudad figuró en el mapa de Estados Unidos, en los libros de geografía. El gobierno federal daba dinero, como a cualquier otra ciudad.”

Entonces el magistrado mormón fue apartado de sus funciones en una estrategia política y enviado a Nigeria; y la ciudad perdió su condición de tal. El Fiscal General Dave Frohnmayer declaró ilegal Rajneeshpuram por violar la constitución laica. A pesar de que no era una religión.

“Dicen que soy el Anticristo, el Antibuda, el Antimahavira, el Antikrishna, antisemita… Tan sólo tienen que añadir “anti” para referirse a mí.

La prensa preguntó a los curas “¿Quién es el Anticristo?” y no tuvieron el valor de pronunciar mi nombre. Tan sólo respondieron a base de rodeos “Rezamos para que este país sea salvado de las fuerzas demoníacas”. Deberían haber ido a La Casa Blanca en Washington y haber rezado allí.

Cuando llegamos necesitábamos quedarnos en Antelope porque aún no teníamos casas aquí. Antes de construir las casas, carreteras y los restaurantes, teníamos que quedarnos en Antelope. Los población era menor que mis sannyasins. Y los vecinos comenzaron a mostrar una gran hostilidad”.

Osho International Meditation Resort

Actualmente, lo que pervive de Osho es su nombre convertido en marca registrada por los administradores de su legado. El antiguo ashram de Pune donde Osho comenzó impartiendo sus clases de meditación trascendental y dinámica es hoy el Osho International Meditation Resort.

Numerosos refritos de Internet aseguran que en este lugar no admiten a cualquiera, sólo a gente rica y, desde luego, no a indios (recordemos que también decían que Osho adoraba a Hitler y obligaba a sus esclavos a gritar cinco veces al día “¡Sieg Heil!”).

Pues eso no es lo que afirma Ana Díaz Cano, periodista o algo parecido, en su crónica (11) superficial sobre su estancia en Pune. La inscripción cuesta la astronómica cifra de 22 euros y la cuota diaria llega a alcanzar la exorbitante cifra de 6 euros.

En cuanto a que sólo admiten arios rubios de ojos azules, citamos textualmente: “aquí hay miles de personas, tanto extranjeros como indios” y “un 70% son indios”. Otra vez quedan en evidencia los tontos útiles en cuyos blogs escriben sobre lo malvado que era Osho para, a continuación, escribir sobre extraterrestres y reptilianos (nótese la sutil diferencia entre ambas razas).

Los administradores del nuevo mega ashram de Pune son los que editan sus libros. Es preciso aclarar que Osho nunca escribió ninguno de estos libros –ni tal vez ningún otro– sino que éstos son recopilaciones de sus conferencias transcritas o pensamientos dictados a sus secretarias.

“Podéis Matarme, pero no podréis Matar mi Espíritu”

Osho era un irreverente rebelde y filósofo antisistema. La claridad y verdad de su mensaje era y es aún a día de hoy fuente de polémica ante las fácilmente impresionables mentes de la Generación Smartphone. Pero también era un ser humano y no un dios, por mucho que sus locos seguidores así lo consideraran. Y como tal, aunque estuviese iluminado, cometía errores.

El peligro de su discurso místico-material desató la ira de distintos grupos que se repartían –y lo siguen haciendo– el poder mundial. Encontraron la forma de infiltrar su “movimiento”, como siempre lo consiguen, y destruirlo desde dentro. Con su muerte, Osho se convirtió en el Sócrates del siglo XX, cuyo legado es hoy más fuerte que nunca.

Pero podría haber sido peor. Podría haber acabado todo como en Waco tres años después.




NOTA 1: Los autores no tienen relación alguna con Osho Internacional Meditation Resort, ni con ninguna comuna o grupo de meditación.

NOTA 2: El título original del artículo era ‘Enemigo Público Númelo Osho’, pero como el editor jefe de esta revista toma por idiotas a sus lectores, se tuvo que cambiar al actual.


Fuentes:

(1) Le Bon, Gustav. Psychology of Crowds, 1895.
(2) Hare, Robert D., Without Conscience: the Disturbing World of the Psychopaths Among Us, 1993.
(3) Łobaczewski, Andrzej. Political Ponerology: A Science on the Nature of Evil Adjusted for Political Purposes, 1998.
(4) Project MKUltra, the CIA’s Program of Research Behavioral Modification. August 3rd, 1977. NY Times <<http://www.nytimes.com/packages/pdf/national/13inmate_ProjectMKULTRA.pdf>>
(5) El ABC de la iluminación, pp. 158-159.
(6) Ídem, p. 45.
(7) Entrevista con Mike Wolfe de radio KBND de Oregón.
(8) Ries, A., Trout, J. Positioning: The Battle for Your Mind, 1981.
(9) The Open Secret, 1980.
(10)              U.S. Gazetteer: 2010, 2000 and 1990. United States Census Bureau.
(11)              Díaz Cano, A. Meditación en la India: en busca de una aventura mística (o sexual)[spanish], 2008.

Foto 2: http://rajneeshthings.files.wordpress.com/2012/03/follower_rolls_royce.jpg

5 comentarios :

  1. Excelente artículo y creo que era mejor el título inicial, jajaja... no paro de reir

  1. Gracias por vuestros comentarios.

  1. En este documental, la entrevistada dice que fue obligada a punta de pistola por los guardas de Osho a ir a la vera del camino a verlo pasar en su Rolls Royce. ALgún comentario del autor de la nota sobre esto? Lo desmiente? https://www.youtube.com/watch?v=L_fzR8b8vXI

  1. No sabemos qué pensarán los autores sobre ese testimonio. Sin embargo, una fuerza policial lo es siempre, ya sea del rancho de Osho o de cualquier otro pueblo.

    Probablemente el testimonio sea cierto, lo que nos lleva de nuevo al artículo: la multitud es irresponsable (tanto como para llevar a sus hijos al rancho, a una procesión o a dar vueltas a la Kaaba).

    El documental es puro sensacionalismo, por otro lado. ¿Víctimas? En todo caso víctimas de sus propios padres.

    Saludos.

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