A FIELD IN ENGLAND
Una película atípica, de las que se agradece ver, vapuleada por la crítica y el público en general, cegados por la incomprensión. Dirigida por el británico Ben Wheatley, la cinta que esta rodada en su totalidad en un pulcro blanco y negro, y con escenas caleidoscópicas, transcurre durante la guerra civil que aconteció en Inglaterra allá por el siglo XVII.
Ben Wheatley consigue transmutarnos cual montón de barro en una bella onza de oro, llevándonos por los entresijos de la batalla hasta un solitario campo de Inglaterra, en donde un grupo de hombres se verá envuelto, por un puñado de setas, en un viaje psicotrópico. Alquímia, mesmerismo, y cruda violencia, en un film con tendencias filosóficas, místicas y espirituales. Bellas escenas salpicadas por la mancha del terror a lo desconocido y acompañadas por una música celestial; un viaje poético a la vez que aterrador al interior del alma humana. Una película sorprendente que acabará por convertirse en un film de culto.
REAL
Kiyoshi Kurosawa, un director de talento perdido en los entresijos del pasteleo oriental. Y es que el consagrado director japonés, autor de grandes películas como: Cure, Seance, Pulse o Tokyo Sonata; se encuentra desorientado, en un cine que no es el suyo, y con una historia digna del mejor-peor blockbuster nipones.
La película comienza con un ritmo y una trama prometedora, digna de una buen film de ciencia-ficción, pero poco a poco se va desinflando convirtiéndose en una edulcorada e ingenua historia de amor, desembocando en un final deleznable y vomitivo. Una fotografía limpia y espectacular, actuaciones sobreactuadas, y una historia floja y llena de clichés. Una cinta totalmente prescindible y olvidable, que no debe manchar una buena y exitosa carrera.
SHIELD OF STRAW
La última película de Takashi Miike, un director con más de 70 películas a sus espaldas, que es capaz de lo mejor y lo peor, en este caso ni lo uno ni lo otro. Shield of straw es una película del montón, un thriller propio de Hollywood, con sus persecuciones, explosiones y acción a raudales. El propio Miike comento antes de la proyección que era una película diferente a lo que había hecho. Y tanto ya que se trata de un blockbuster japonés que no casa con su estilo. No obstante la película se deja ver, es entretenida y con un ritmo trepidante.
La trama es sencilla; Tras el secuestro, violación y asesinato de unos cuantos adolescentes, la policía da con el autor de los hechos y lo detiene, pero el abuelo de una de las jóvenes, multimillonario, pone precio a la cabeza del asesino; ahí es cuando de verdad empieza la película, la policía, en especial un grupo de agentes tendrá que escoltar al asesino hasta el juzgado, cumpliendo así con la ley. Ya os podéis imaginar el transcurso de los hechos.
Lo absurdo de la historia, y por ende de la película, es el hecho de que en Japón todavía perdura la condena a pena de muerte, por lo que la película carece de sentido. Todo el sufrimiento por el que pasa el personaje protagonista para nada, para ver como al final ponen al asesino frente al paredón. Clichés y más clichés, hasta llegar a un final predecible desde el comienzo.
EUROPA REPORT
"Hemos apostado más por la ciencia que por la ficción" Sebastián Cordero, director de Europa Report
"Mal empezamos" M, editor de Rage
Así es, mal empezó y mal continuó. En esta cinta digna de una de las más horribles torturas del hades. Un tedio inaguantable en forma de los tan manidos mockumentarys. Astronautas que no deberían haber salido nunca de la tierra a bordo de un transbordador, demostrando que son unos incompetentes que solo valen para perder la vida de manera absurda y aburrida. Una cinta olvidable, y llena de clichés, con un guión pésimo y una dirección sin talento. Un bodrio sin imaginación y que repite las mismas fórmulas usadas ya mil veces, un derroche de dinero, en fin una basura.
La insustancialidad hecha cine.
ZOMBIO 2
Supuesta segunda parte de ¿Zombio? Ni lo se, ni me importa; lo único que alegaré sobre esta película, es que esta hecha para verla con los colegas, varios litros de cerveza y cualquier tipo válido de opiáceo o sucedáneo.
Tías en pelotas, sexo, zombis cochambrosos y diálogos absurdos y barriobajeros. ¿Qué más se puede pedir? Entretenimiento y risas aseguradas.
THE CONGRESS
Película dirigida por el Israelí Ari Folman y producida por media docena de países. Un drama de ciencia ficción, que profetiza sobre el futuro del cine. En dónde los actores perderán la identidad a favor de las productoras, las cuales se harán con su imagen, explotándola hasta la saciedad. O al menos eso es de lo que trata la primera parte de la película, ya que a la mitad, la cinta da un giro de 360º, convirtiéndose en una suerte de Roger Rabbit de ciencia -ficción, ingenioso, imaginativo pero complejo, vasto, lioso, y fácilmente incomprensible.
Aún así la película se deja ver, disfrutando incluso de las bellas imágenes que la pueblan, un reparto de lujo y acertado, y una banda sonora bella e intensa.
A destacar la soberbia actuación de Robin Wright Penn, en la que seguramente sea la mejor actuación de su carrera; la siempre gratificante presencia de Harvey Keitel, y el espectáculo visual que ocupa la segunda parte de la película, animación de la buena, llena de referencias para los más versados, y con una estética Yellow Submarine.
La película esta basada en un relato de Stanislaw Lem.
Una película que podría haber sido grande, pero se queda en eso.







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