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Los Olvidados: Fred Dekker




 A muchos no os sonará de nada este nombre, a otros de pasada, y algunos pocos lo reconocerán como el director de las cintas de cultoEl terror llama a su puerta (Night of the Creeps), Una Pandilla Alucinante (TheMonsterSquad) y la malograda Robocop 3 (Ídem).

Dekker nació allá por el año 1959 en San Francisco, California. Se conoce poco o nada de su infancia; seguramente tuvo una infancia normal, como cualquier niño, llena de devaneos entre la fantasía cinematográfica y las diatribas familiares. Fue en la universidad cuando tuvo su primer contacto real con el mundo del cine. Con unos amigos rodó una pequeña película, llamada Starcruisers, de la que no se sabe nada. Sirviéndonos del título se podría decir que era algún tipo de odisea espacial pulp, influenciada por la corriente de la época.Entonces le llegó la oportunidad de introducir la cabeza en la industria del celuloide a través de una historia que ideó, la cual pareció encantarle al imberbe Steve Miner, y que a la postre se convertiría en House; una vulgar sátira sobre casas encantadas que consiguió un tremendo éxito en los cines estadounidenses. Gracias a ello pudo rodar su primera película, Nights of theCreeps (1986).
Reconocido admirador de dos grandes del cine de terror independiente, como son Romero y Carpenter, Dekker se propuso realizar un homenaje a sus dos directores predilectos, sin ir más lejos los protagonistas de la cinta se llaman Romero y Carpenter. Mezclando el terror con la ciencia ficción consiguió una película gamberra, que demostró su valía tras las cámaras derrochando una brillante solidez en todos sus fotogramas. Una película de terror para adolescentes que no adolece en un ápice de ser su ópera prima y que está llena de constantes referencias al cine de género. Una cinta que ha pasado a la posteridad como film de culto. 
Pero su consagración llegó con TheMonsterSquad (Una Pandilla Alucinante, 1987). Aún recuerdo cuando la vi por primera vez en la televisión. Tendría unos seis años, era mediodía, y después de comer me repantigué en el sofá junto a mis hermanos, una costumbre familiar, y haciendo zapping, dimos con esta maravilla del séptimo arte (a los ojos de un niño).
La premisa es simple: un ejército compuesto de los monstruos clásicos como sonDrácula, el Hombre Lobo, La Momia, la criatura de la laguna negra (que pasaba por allí) y Frankenstein (pero éste era bueno), contra una pandilla de críos que se hacían llamar la pandilla de los monstruos. Qué más puede pedir un niño de seis años. El caso es que disfruté como nunca, como sólo me lo habían hecho pasar Los Cazafantasmas, Tiburón y Robocop. A Fred Dekker le debo uno de aquellos momentos inolvidables de mi vida, por lo que le profeso un cariño inmenso. Pero fuera de hechos envueltos por la nostalgia más ingenua, la película aguanta de forma estoica un actual visionado, entreteniendo de principio a fin. Aquí Dekker desatado y henchido de confianza junto a un joven Shane Black, elaboró una historia repleta de homenajes al cine clásico de terror de la Universal, y a la no menos clásica Hammer. Una historia simplona pero que logra mantenerte pegado al sofá hasta el final. Una fotografía y dirección correctas y un diseño de producción sobresaliente. Una cinta que colmó a muchos niños de la época de fantásticos e imaginativos sueños. Pero a partir de aquí todo fue cuesta abajo.
Tras el éxito de Una pandilla Alucinante, a Dekker le dieron la oportunidad (que a la postre sería fatídica) de rodar una gran producción. Y la elegida fue Robocop 3. Una película vilipendiada hasta la saciedad. Es cierto que es la menos violenta de las tres, que no tiene a Peter Weller, y que está llena de heroísmo e ingenuidad, marca de la casa, pero no por ello deja de ser una película altamente disfrutable, como todas las de la saga. Una película que posee todas las características propias del autor bajo un marco grande. Podemos ver a un Robocopmás humano, interactuado con el pueblo y convirtiéndose en el mesías de los desvalidos. Pero estos argumentos no convencieron a nadie, convirtiéndose en un fiasco económico.
Sea como fuere, Robocop 3 supuso el fin de la carrera cinematográfica de Dekker, privándonos de un prometedor director y dejándonos huérfanos de estrambóticas historias. Tras la película del ciborg más famoso del cine, desapareció durante una larga temporada, hasta que volvió tras las cámaras para rodar algún capítulo de la serie StarTrek: Enterprise (2001 – 2002). Después no se ha sabido nada más de él. 

Llamadlo como queráis: injusticia, mala suerte o infortunio; por lo que sea, Dekker ha sido olvidado. Pero aún, esté donde esté, sobreviviendo en algún lugar de este desagradecido mundo, hay alguien que no lo olvida.


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